Abstract
Durante el sexenio del presidente Salinas se emprendieron tres reformas electorales de envergadura. La tercera tuvo lugar durante la campaña presidencial de 1994. Esta nueva modificación de la ley electoral durante la campaña expresaba la paradoja en que se desarrolló la competencia partidista durante el periodo 1988-1994: las estrategias de acumulación de poder político se confundieron permanentemente con la negociación de reglas del juego aceptables para los principales contendientes. Esta confusión, lejos de producir el caos, dio lugar a un sistema de transacción política estable, con lógica propia, en el cual los partidos políticos podían obtener beneficios tanto del establecimiento de relaciones de cooperación limitada entre ellos como de la no cooperación. Si bien este sistema no favorecía la consolidación de reglas formales de arbitraje (entendidas como la existencia de una normatividad electoral eficiente), los precarios equilibrios del sistema de partidos se mantenían por la existencia de recursos extrajurídicos para procesar los conflictos y ganar terreno político.In all cases, authors will retain the moral rights established by law and they will yield the right of first publication of their article to the journal. The work is to be registered under the Creative Commons license, which will allow the author or other parties to use what has been published, provided the authorship of the work and the first publication conducted by the magazine are rightfully cited. Similarly, authors should include a link referring to the site of the original publication.

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